Qué hacer en el casco antiguo de Innsbruck

El casco antiguo de Innsbruck se recorre a pie directamente desde la estación o desde cualquier hotel céntrico, así que no hace falta planear transporte: el Goldenes Dachl, la Hofburg, la Hofkirche y el Stadtturm quedan a pocos cientos de metros unos de otros, por calles estrechas y porticadas.

En verano el ritmo lo marcan las terrazas y los paseos lentos entre las plazas; en invierno da paso a los mercados navideños, que funcionan desde mediados de noviembre hasta principios de enero en varios puntos, incluido el propio casco antiguo y la Maria-Theresien-Straße.

Incluso en enero, un viento del sur, el Föhn, puede subir la temperatura y despejar el cielo en pocas horas, transformando sin aviso una tarde gris de mercado en una tarde luminosa. Las calles estrechas se llenan los fines de semana de mercado, y se paga en euros con los precios indicados, IVA incluido.